Proyecto diversificará uso del marabú en Cuba

Lo emprenderán dos instituciones docentes, de la Isla y Bélgica, con el objetivo de controlar esa especie invasora mediante métodos más amigables con el medio ambiente.

Investigadores de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Camagüey (UC) emprenderán un proyecto, en colaboración con una institución homóloga de Bélgica, para el manejo del marabú en áreas agrícolas con un enfoque ambientalmente sostenible y que, a la vez diversificará su uso.

Un estudio sobre cómo se controla esa especie invasora en varios tipos de suelos y cuáles son los métodos más amigables con el medioambiente, y sobre la calidad del lecho con presencia del arbusto y luego del desbroce, es el objetivo de esa iniciativa.

Según se conoció en una visita a la UC de Stefaan De Neve, especialista belga en Nutrición y Fertilidad de los Suelos de la Universidad de Ghent, el Consejo Interuniversitario Flamenco (VLIR) aportará unos 300 000 euros para la realización de ese proyecto, más otro millón de pesos por la parte cubana.

Ernesto Pérez Torres, vicedecano de la citada facultad camagüeyana, declaró que el financiamiento se destinará a sustentar las investigaciones científicas, a proveer de infraestructura adecuada a los laboratorios de suelos y de nutrición animal de la universidad, y a la formación de profesores cubanos en cursos de postgrado en Bélgica.

Una de las líneas fundamentales del proyecto es el empleo de la carbonilla (residuo de la quema del marabú para carbón vegetal) como componente para mejorar la calidad de los suelos, combinado con fertilizantes orgánicos y minerales para favorecer la dimensión agroecológica.   

A la vez, se medirá el impacto de ese residuo en la resistencia de los cultivos ante las plagas, y se promoverá el aprovechamiento de las vainas y las hojas como complemento nutricional en la alimentación de ganado menor como el ovino, añadió el Profesor.

Durante la presentación del plan, Lisbet Fons Vila, responsable por la parte cubana, precisó que solo en Camagüey existen 280 000 hectáreas de suelos cubiertos por marabú, el 91 % identificado para el desarrollo de la ganadería, lo cual afecta la motivación de los campesinos para solicitar tierras.  

Por su parte, De Neve resaltó su interés en que el proyecto logre, por encima de todo, cambiará esa realidad, además de mostrar sus resultados científicos en tesis y publicaciones.

 El VLIR tiene un amplio currículum de colaboración con universidades cubanas, y en el  control agroecológico del marabú participarán también las casas de altos estudios de Las Tunas y la Central Marta Abreu de Las Villas, en Villa Clara.

De obtenerse los resultados mencionados, la UC podría aportar novedosas dinámicas con sustentabilidad ambiental para cerrar el ciclo de la producción de carbón vegetal a partir del marabú para la exportación, primer renglón que Cuba exportó a Estados Unidos en más de medio siglo, con un primer envío a inicios de este año.

En los últimos 11 años la Mayor de las Antillas despachó  a Europa  más de 204 000 toneladas de ese rubro, tributado por Ciego de Ávila, lo cual ayudó a la economía cubana, al incrementar la capacidad financiera para la realización de programas en la industria y la agricultura.

Aproximadamente un total de 3 000 leñadores de varias provincias elaboran el carbón a partir de la citada especie, contratados por la referida entidad, mientras la comercialización a naciones del llamado Viejo Continente la efectúa Cítricos Caribe S.A, informó el ingeniero Wilver  Bringas Fernández, director general de la Agroindustria Ceballos.

Ese tipo de combustible tiene alta demanda por ser amigable con el medio ambiente, y  algunos restaurantes lo prefieren para la elaboración de pizzas, ya que con esta energía el alimento eleva sus propiedades cualitativas porque su cocción es más lenta respecto al gas, la electricidad o el diésel.

Los marabuzales no necesitan siembra, cultivo, regadío ni fertilización, pues los vacunos son los encargados de expandir, con sus excretas, la  denominada espina del diablo. Ese carbón vegetal tiene alta demanda por ser amigable con el medio ambiente, y  algunos restaurantes lo prefieren para la elaboración de pizzas, ya que con esta energía el alimento eleva sus propiedades cualitativas porque su cocción es más lenta respecto al gas, la electricidad o el diésel. (Fuente: Agencia Cubana de Noticias digital)